| 1 cuota de $25.850 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.850 |
| 2 cuotas de $16.219,58 | Total $32.439,17 | |
| 3 cuotas de $11.404,16 | Total $34.212,48 | |
| 6 cuotas de $6.846,80 | Total $41.080,82 | |
| 9 cuotas de $5.293,21 | Total $47.638,97 | |
| 12 cuotas de $4.599,14 | Total $55.189,75 | |
| 24 cuotas de $3.819,55 | Total $91.669,27 |
| 3 cuotas de $12.088,32 | Total $36.264,97 | |
| 6 cuotas de $7.565,43 | Total $45.392,60 |
| 3 cuotas de $12.666,50 | Total $37.999,50 | |
| 6 cuotas de $8.151,36 | Total $48.908,20 |
| 18 cuotas de $4.032,31 | Total $72.581,63 |
«Comunícase Dios con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo», afirma san Juan de la Cruz. Es este uno de los hilos más poderosos que recorren, de manera furtiva, la obra de nuestro místico: la infinita ternura de Dios-madre. Dicha ternura es la atmósfera que se respira en su prosa y en sus versos. Y a su vez, está íntimamente conectada con otra palabra mágica que es «atención»: clave de la experiencia contemplativa más genuina. Esa que Juan de la Cruz ha condensado en dos palabras seductoras: atención amorosa. La experiencia de Dios no es solo una cuestión de «atención plena» o mindfulness . Es mucho más. Es atención «amorosa». Es atención a una Presencia. A una Presencia infinita de amor y de vida.
