


![]()
INTRODUCCIÓN
Los cuatro libros de los Reyes se refieren a la monarquía de Israel y de Judá, que duró unos 450 años, hasta el cautiverio de Babilonia. Los dos primeros, llamados también I y II de Samuel, relatan la historia de Israel desde el nacimiento de Samuel hasta la muerte de David.
El libro primero empieza narrando la historia de Helí y Samuel, que fue el último de los jueces, y el establecimiento de la monarquía en Israel (capítulos 1-15); en la segunda parte refiere el fin de Saúl, el primer rey, y el advenimiento de David (capítulos 16-31).
El libro segundo está dedicado por entero al reinado del Rey-Profeta.
El autor de estos libros es desconocido. El texto hebreo pone el nombre del profeta Samuel al frente de ambos libros. Es realmente muy probable que gran parte del primero provenga de Samuel; pero hay que fijar su redacción definitiva en el tiempo después de David.
El objeto que se propone el autor, es mostrar principalmente la fidelidad de Dios en sus promesas y la divina providencia en la vocación de David al trono. Al mismo tiempo quiere el autor trazar una imagen del rey ejemplar David, en contraste con Saúl, a quien no es lícito imitar.
San Jerónimo encarece la lectura de los libros de los Reyes, porque es fácil comprender su contenido y sacar las enseñanzas que Dios mediante ellos pone ante nuestros ojos y nuestro corazón.
Esta divina historia es como un bosquejo de todo cuanto ha sucedido en el mundo desde aquel tiempo hasta hoy. Mudados los nombres, la substancia es la misma. “Se descubre por todas partes aquella providencia paternal, aquel poder y sabiduría eterna, que todo lo dispensa, ordena y endereza al fin y cumplimiento de sus altísimos designios. En cada página se nos muestra al Señor como un Dios santo, benéfico, misericordioso, siempre pronto a perdonar las faltas de los que arrepentidos recurren a su clemencia” (Scío).
El personaje que se destaca en toda esta historia es David, el gran amigo, de Dios y figura de Cristo que descendió de él según la carne.
![]()
1 SAMUEL 1
1. Ramataim-Sofim, situada a 25 kilómetros al este de Jafa; es la Arimatea del Nuevo Testamento, patria del noble José de Arimatea. Hoy día Rentis.
3. Elcaná va a Silo porque allí se hallaba el Arca de la Alianza. Los ejércitos del Señor son los ángeles (Josué 5, 14; III Reyes 22, 19). En otros lugares el mismo término significa los astros (Isaías 40, 26). Cf. Génesis 2, 1 y nota.
5. Doble porción, como si ella tuviera hijo. La Vulgata dice: una sola porción.
10. “El ser estéril era una prueba muy dura para una mujer israelita, no sólo por lo que sufrió al no ver satisfecho su anhelo de ser madre, quedando con los brazos vacíos mientras que otras estrechaban sus hijos contra su corazón... la mujer hebrea, a la cual Dios negaba hijos, era despreciada y la esterilidad considerada como un castigo de Dios. La suerte de Ana era más dura todavía porque la segunda mujer de su esposo tuvo hijos y la mortificaba y angustiaba en gran manera (versículo 6). Ana revela a Dios todo su anhelo, todo su desengaño, toda su pena, toda su amargura. El sacerdote Helí colmó la medida, tomando por ebria a la mujer afligida que se desahogaba con Dios. Por eso Dios mismo la consoló, prendiendo la luz de la esperanza en su alma. Y al año tuvo un hijo, a quien puso por nombre Samuel, por haberle impetrado del Señor"” (Elpis).
11. Elcaná, que en versículo 1 se llama efraimita, vivía dentro de los límites de la tribu de Efraín, pero pertenecía a la tribu de Leví (I Paralipómenos 6, 28 y 33). Su hijo no estaba obligado al servicio del santuario sino después de haber llegado a la edad de veinticinco o treinta años (Números 4, 2 ss.; 8, 24 ss.). La madre, empero, quiere ofrecerlo al Señor ya desde el nacimiento como nazareo. Esto quiere decir la palabra: no pasará navaja por su cabeza. No cortar los cabellos era el distintivo de los nazareos. Véase Números 6, 1 ss.; Jueces 13, 2 ss.
16. Hija de Belial: significa mujer malvada, perversa.
18. Notemos el fruto de la oración, que la consuela con la esperanza como si ya se hubiesen realizado sus deseos.
20. Samuel significa: escuchado por Dios. Lo llama así porque lo obtuvo de Dios por medio de la oración.
24. Ana supo cumplir. Ocultó heroicamente las lágrimas al ofrecer su hijo al Señor y cantó con alegría su Magníficat (2, 1-10).
![]()
1 SAMUEL 2
1. “Este cántico, uno de los más bellos y sublimes del Antiguo Testamento, encierra una acción de gracias y al mismo tiempo una profecía del Reino de Jesucristo y de la gloria de su Iglesia” (Scío). No es, pues, de admirar que el eco de sus versos resuene en el Magníficat de la Virgen (Lucas 1, 47 ss.).
3. No salgan palabras insolentes. La Vulgata vierte: recedant vetera (apártense las cosas viejas); palabras que se citan en el himno “Sacris Sollemnis”. Yahvé es un Dios que todo lo sabe. Vulgata: el Señor es el Dios de las ciencias. No significa que Dios se declare patrono de las ciencias humanas, sino que Él es el solo Sapientísimo y como tal conoce y pesa las acciones de los hombres. Es lo mismo que la expresión “scientiam habet vocis” del Libro de la Sabiduría (1, 7), que se usa en el Introito de la misa del Espíritu Santo y significa que Dios conoce y oye todas las voces, por lo cual el que habla cosas malas no podrá esconderse de Él. En el Cántico de Ana, esas maldades que no se ocultan a la vista de Dios, son precisamente las palabras altivas y arrogantes de los que creen saber mucho. Y así, sigue diciendo (como el Magníficat), que se quebró el arco de los poderosos, en tanto que los débiles se hicieron fuertes; que los que estaban hartos se alquilaron por pan, en tanto que los hambrientos quedarán saciados, etc.; es decir, pregona en toda forma el triunfo de la humildad, como lo hizo la Virgen, cuyo himno, en gran parte, se inspiró en este cántico de Ana.
7. Véase Eclesiástico 11, 10-23, donde también los negocios temporales son considerados como obra de Dios y dependen de Él.
8. Véase Salmo 112, 7 s.; Eclesiástico 10, 17.
9. Véase Salmo 32, 16; 120, 3; Proverbios 3, 26.
10. “El Señor tiene aún reservadas otras bendiciones, y Ana, divinamente inspirada, termina señalando la más preciosa de todas: A su Rey le dará el poder: al Rey Mesías dicen los antiguos intérpretes judíos, lo mismo que los exégetas cristianos” (Fillion). Es ésta una clarísima profecía del Reino de Cristo sobre toda la tierra. Véase I Corintios 15, 25. “Como en los Palmos mesiánicos, este modo de hablar indica el reinado universal del Mesías” (cf. Salmos 2, 8; 71, 8). La profecía se realizó primero en David, que fue consagrado por el hijo de Ana; pero no tuvo su total cumplimiento más que en nuestro Señor Jesucristo” (Cardenal Gomá). El nuevo Salterio Romano, comentando este pasaje dice que “predice proféticamente el juicio universal de Dios y la potestad del Rey Ungirlo, o sea. del Mesías, y tiene gran afinidad con el Cántico Magníficat, en el cual la Santísima Virgen María alabó a Dios por las mismas cosas.” El P. Páramo anota aquí que juzgar es sinónimo de reinar: “El hacer justicia, o juzgar, siendo oficio del que rige la república, denota muchas veces en la Escritura la suprema potestad del gobierno.”
17. A los sacerdotes les correspondía la pierna derecha y el pecho de la víctima tan sólo después de haberse quemado la porción reservada a Dios (Levítico 7, 30 ss.; Éxodo 29, 26 ss.; Números 18, 18). El pecado de los hijos de Helí consistía en que tomaban la carne que les agradaba, y esto antes de haberse quemado la grasa de la víctima sobre el altar. El texto sagrado hace resaltar que con esto escandalizaban a los fieles, que se alejaban de Dios. Véase versículo 24.
18. Efod: aquí una especie de sobrepelliz. Cf. Éxodo 28, 6 y nota.
21. Se cumple la bendición de Helí y Dios premia a la que era estéril, por haberle consagrado su primogénito.
22. Había mujeres ocupadas en el Templo (cf. Éxodo 38, 8), pero no consta claramente en qué consistía su ocupación. Los antiguos expositores judíos creían que se dedicaban sólo a la oración y al ayuno. Esto parece confirmarlo San Lucas, quien dice que la profetisa Ana no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios en ayuno y oraciones noche y día (Lucas 2, 37). Lo mismo dice San Pablo de las mujeres de la nueva Iglesia cristiana: “La que es verdadera viuda y desamparada tiene puesta su esperanza en Dios y persevera en súplicas y en oraciones noche y día” (I Timoteo 5, 5). Un autorizado exégeta comenta este pasaje, diciendo: “Lo que parece muy seguro es que ninguna mujer vivía en el Templo ni en sus edificios adyacentes. Ningún lugar de la literatura judaica nos habla de sitio alguno destinado a habitación para mujeres. Ni tampoco Josefo, el cual describe minuciosamente los locales del Templo (Bell. Jud. V, 5. 5), hace mención alguna al respecto. Lo que se afirma en Lucas 2, 37, de que Ana «no se apartaba del Templo», sólo quiere afirmar la frecuencia de sus visitas al lugar sagrado.” A las mujeres les estaba prohibido pasar más allá del atrio de las mujeres. Por eso, por ejemplo, la educación de la Virgen en el Templo es tan problemática, que sólo la relatan las novelas de los libros apócrifos.
25. Quien peca contra el Señor, siendo su ministro, ya no tiene otro mediador entre sí y Dios. De ahí la angustiosa pregunta de Helí: “¿Quién intercederá por él?” Los hijos no dieron oídos a las amonestaciones del padre. “Harto encallecidos estaban en el vicio para que hicieran mella en ellos las palabras del débil anciano, que más que a reprensión sonaban a humilde súplica. Seguros de la impunidad fueron adelante con sus desplantes, profanando su ministerio, vejando al pueblo, trocándose en lobos carniceros los que debían ser solícitos pastores de las ovejas de Israel” (Fernández, Flor, Bib. 11, p. 10).
35. Un sacerdote fiel: Los santos Padres toman esta palabra como norma para los sacerdotes del Nuevo Testamento, que deben consumirse en el cumplimiento de su ministerio. “Si sol, dice San Ambrosio, es el ojo del mundo, la hermosura del día, el esplendor del firmamento, la medida de tos tiempos, y la fuerza y el vigor de las estrellas… Tal debe ser el sacerdote” (De Offic. 1, 6).
36. Véase 3, 13. Se cumplieron terriblemente las palabras del profeta sobre la debilidad de aquel padre de familia, cuando más tarde murieron en la guerra sus hijos y fue exterminada por Saúl toda su familia a excepción de Abiatar (22, 11-19). Este último fue depuesto por Salomón y reemplazado por Sadoc (III Reyes 2, 26 ss.). El sacerdote fiel anunciado a Helí, es, según San Agustín, Samuel; según otros, Sadoc. En sentido típico lo es Jesucristo, único que será sacerdote eternamente.
![]()
1 SAMUEL 3
1. La palabra de Yahvé era cosa rara; es decir: Dios no se manifestaba sino muy contadas veces, y, por lo tanto, la tenían en muchísima estima. Meditemos esto los que tenemos a nuestra disposición la Palabra de Dios: el Evangelio, no sea que se cumpla en nosotros la tremenda profecía de Amos 8, 11-12.
3. La lámpara de Dios: el candelero de oro, cuyas siete lámparas se apagaban habitualmente al amanecer (Éxodo 27, 21). Hay, empero, autores que por “la lámpara de Dios” entienden a Helí.
7. Samuel no conocía todavía o Yahvé: Por eso tomó su voz por la de Helí. confundió la voz de Dios con la de un hombre. “¿No nos pasa lo mismo a nosotros cuando no hemos reconocido todavía lo que Dios nos habla por medio de los hombres? Nuestra soberbia nos hace creer que para instruirnos o para corregirnos Dios nos debe hablar directamente, o si no, por alguien cuya autoridad reconocemos, y a quien juzgamos santo, y que además tenga un modo suave, amable y dulce. Jamás queremos admitir una advertencia o reprensión de parte de quien no tiene estas condiciones. Sin embargo, hablando del encuentro de Santa Mónica con su criada, San Agustín dice: “Muchas veces los enemigos injuriando nos corrigen”, y más adelante: “Hasta de la misma enfermedad de la una os servisteis para sanar a la otra”. Dios nos habla, nos reprende, nos corrige, nos aconseja, nos guía por medio de los hombres que Él elige, pero nosotros tomamos su voz por la de un hombre”.
9. Habla Yahvé, etc.: Hermosa fórmula que puede servirnos de oración al comenzar la lectura de la Sagrada Biblia, con los alegres sentimientos del salmista que dice: “Oiré lo que me hable el Señor Dios, porque Él dirá cosas de paz para su pueblo y sus santos y los que se convierten de corazón” (Salmo 84, 9). Cf. I Timoteo 4, 15 y nota.
13. “No siempre tienen éxito nuestras amonestaciones paternales, ni permanecen nuestros hijos sobre los caminos trazados por Dios. Pero a pesar de nuestro amor, o mejor dicho, porque los amamos tanto, no debemos llegar a ser culpables en ellos, disculpando sus faltas y aprobando su mal obrar. Tenemos que luchar por las almas de nuestros hijos en oración continua y reprenderlos aunque así alguna vez perdamos su amor. Fielmente y con paciencia tenemos que acompañarlos en el transcurso de su vida, con oración y solicitud. Imitemos el ejemplo de santa Mónica que durante treinta largos años luchó en oración por el alma de su hijo hasta que su perseverancia venció los poderes de las tinieblas. Ella nos enseña en qué consiste el sumo amor de los padres a la vez que nos muestra que este amor resulta siempre triunfante” (Elpis).
14. Con esto no se niega a Helí la posibilidad de expiar sus pecados. En sentir de los santos Padres, el Señor sólo quiere decir que en el presente caso el castigo temporal se llevará a cabo irremisiblemente.
18. A pesar del mal ejemplo de los hijos de Helí el joven Samuel se mantuvo puro, sostenido por las oraciones de su santa madre, y así Dios se dignó hablar con él y le descubrió que había llegado el tiempo de castigar a los hijos del Sumo Sacerdote. Samuel no se atrevía a contar a Helí su visión (versículo 15), hasta que éste le preguntó y pidió saber lo que Dios le había dicho. Y entonces el joven no recurrió a una “piadosa” mentira, sino que contó todo a Helí con sinceridad, sin ocultar nada. Grande es en este momento Samuel, grande también Helí. Sin tener rencor a Samuel, sin rebelarse contra Dios, dijo sencillamente: “Él es Yahvé, haga lo que sea agradable a sus ojos.”
![]()
1 SAMUEL 4
1. La palabra de Samuel corrió por todo Israel: Estas palabras, que en la Vulgata pertenecen al último versículo del capítulo antecedente, se refieren “a la comunicación de las revelaciones que Samuel hiciera al pueblo. Desde ahora comienza la era de los grandes profetas de Israel. San Pedro la data bien desde los días de Samuel, Hechos de los Apóstoles 3, 24” (Fillion).
3. Se acordaron de los milagros que Dios hizo mediante el Arca en el paso del Mar Rojo y del Jordán, y en la toma de Jericó, y creían que Él renovaría los mismos prodigios en la guerra contra los filisteos, pero les faltaba el espíritu de penitencia, único medio para asegurarse la benevolencia de Dios. Cf. el contraste con la conducta de David en II Reyes 15, 24 ss. Dice San Agustín, que el Arca no podía salvar a los transgresores de la Ley, a los cuales condenaba esa misma Ley que estaba dentro del Arca. Es ésta una lección elocuentísima para curarnos de cierta religiosidad formulista que cree agradar a Dios sin la reforma interior del corazón. Cf. Salmos 39, 7; 49, 7-13; 50, 18; Isaías 1, 11; Oseas 6, 6; Zacarías capítulo 7; Mateo 9, 13; 15, 8 y notas.
4. Sobre los querubines véase Génesis 3, 24; Éxodo 25, 18; Ezequiel 1, 5 y notas.
8. Más temían al verdadero Dios los filisteos paganos e idólatras que los propios israelitas con su sacerdocio corrompido (cf. 2, 22). Por eso el Señor peleó aquel día contra su propio pueblo. Cf. 7. 3.
12. Rasgaron el vestido y se cubrieron de polvo la cabeza para expresar el sumo grado de dolor por la derrota del ejército y la pérdida del Arca.
18. Helí recibió con resignación la noticia de la muerte de sus hijos, porque sabía que era un castigo de Dios. Pero cuando le dijeron que el Arca había sido tomada por los filisteos, se cayó de la silla, pues esto le indicaba que Dios se había retirado de su pueblo. En su muerte fue más grande que en su vida.
![]()
1 SAMUEL 5
1. Azoto: una de las cinco ciudades filisteas, hoy Esdud, a 54 kilómetros al oeste de Jerusalén. Dagón, ídolo principal de los filisteos. Su figura era medio hombre y medio pez; de la cintura para arriba tenía figura de hombre, y de la cintura para abajo era como un pez.
6. Véase Salmo 77, 66. Es notable en todo este capítulo cómo los paganos reconocen el poder de Yahvé mejor que los mismos israelitas.
8. Gat, o Get, lo mismo que Acarón (versículo 10), estaba situada en la planicie filistea que se extendía a lo largo del Mediterráneo, entre Jafa al norte y Gaza al sur. El ídolo de Acarón era Beelzebul, nombre que en tiempos de Jesucristo solía aplicarse al diablo (cf. Mat 10, 25; 12, 24 ss.).
9. En este capítulo la Vulgata difiere del hebreo en varios puntos, principalmente en lo que se refiere a la enfermedad de los filisteos. El texto hebreo sólo habla de tumores sin indicar su índole. Según la Vulgata se trataba de almorranas.
![]()
1 SAMUEL 6
5. Como se ve, sabían ya los antiguos que los ratones propagaban las epidemias. Las figuras de ratones tienen carácter expiatorio y constituyen una especie de ex votos recordatorios de la mortandad. Sobre las otras figuras cf. 5, 9 y nota.
6. La sabiduría de este consejo dado por aquellos idólatras recuerda el episodio del rabino Gamaliel con respecto a los apóstoles (Hechos de los Apóstoles 5, 34 ss.).
7. El carro ha de ser nuevo y las vacas no deben haber llevado yugo, porque carro y vacas están destinados para una cosa sagrada. Los terneros están encerrados y apartados de sus madres, para que éstas, atraídas por los terneros, vuelvan al establo. Si a pesar de ello toman el camino de Betsemes, se muestra claramente que son guiadas por una fuerza sobrenatural.
18. Texto dudoso. La Vulgata incluye en el territorio de los filisteos la localidad de Abel la grande. El hebreo habla solamente de una piedra grande.
19. Sin duda miraron el Arca con curiosidad registrando su contenido y tocándolo, todo lo cual estaba prohibido hasta a los levitas (Números 4, 15 y 20). Setenta hombres: Tanto el texto hebreo como la Vulgata agregan: y cincuenta mil hombres, de modo que la cifra de los muertos sería de 50.070; es decir, cincuenta veces más que la población del pequeño pueblo de que se trata. Los intérpretes están de acuerdo que la segunda cifra se debe al error de un copista.
20. Aterrados por la muerte de los setenta conciudadanos, y para librarse de calamidades ulteriores, los hombres de Betsemes piensan en trasladar el Arca a otro lugar, como antes, impulsados por ese mismo motivo, lo hicieron los filisteos.
![]()
1 SAMUEL 7
1. El Arca no vuelve a Silo, su sitio anterior. De Silo no se habla más, probablemente por haber sido destruida por los filisteos. Kiryatyearim se prestaba mejor que Betsemes para morada del Arca, porque estaba en el interior del país, a 12 kilómetros de Jerusalén. En el collado: la Vulgata dice: En Gabaá. Gabaá significa collado. De allí David trasladará el Arca a Jerusalén (II Reyes 6; I Paralipómenos 13, 6).
2. Veinte años: tiempo de la opresión filistea. La casa de Israel suspiraba en pos de Yahvé. Vulgata: tuvo paz la casa de Israel, siguiendo al Señor.
4. Baales y Astartés: Véase Jueces 2, 13 y nota.
6. Sacando agua la derramaron: En la Ley de Moisés no se encuentra rito semejante. Sin embargo, para Samuel y el pueblo esta ceremonia tenía carácter religioso; por eso le agregaban el ayuno y holocausto. Era figura del agua bautismal que lava los pecados por los méritos de la Redención de Cristo. Masfá: ciudad de la tribu de Benjamín, a pocos kilómetros al norte de Jerusalén. hoy día, según unos, Tell en-Nasbe; según otros, Nebí Samwill (que quiere decir Profeta Samuel).
10. Una vez más repite el Señor los portentosos milagros que hizo en tiempos de Josué (Josué 10. 11). Cf. Eclesiástico 46, 19. Nótese que Dios salvó a su pueblo mientras Samuel estaba ofreciendo el “corderito que aun mamaba” (versículo 9), figura típica de Jesucristo.
14. Los amorreos: los habitantes del país, los cananeos, incluso los filisteos.
15. Samuel no sólo era Juez y caudillo de Israel sino que ejercía al mismo tiempo las funciones del Sumo Sacerdote, de manera que reunió prácticamente los dos poderes en una mano. Este es uno de los muchos pasajes donde se ve que en lenguaje bíblico juzgar significa gobernar y reinar (2, 10 y nota). Cf. Eclesiástico 46. 16-17.
16. “Aquí se da la idea de un excelente pastor del pueblo, que va visitando el país, y ofreciéndose a todos, para que sin gastos ni viajes pudiesen terminar sus disputas y pleitos. Aunque Samuel fue ofrecido por su madre al servicio del Tabernáculo, aquí se ve cómo el voto particular debe ceder siempre al bien público y a la voluntad de Dios” (Páramo). Gálgala, situada al Sudeste de Jericó, primer campamento de los israelitas en tiempo de Josué (Josué 4, 19 s.; 9, 6; 10, 6). Más tarde lugar de culto idolátrico (Oseas 4, 15; 9, 15; 12, 11; Amós 4, 4; 5, 5).
17. Ramá, llamada Ramataim-Sofim en 1, 1. Cf. 8, 4; 15, 34; 16, 13; etc.
![]()
1 SAMUEL 8
3. Se repite el caso de los hijos de Helí, pero esta vez no consta que Samuel fuese culpable de ninguna debilidad. Esto muestra que la salvación no es un fenómeno colectivo, sino individual. El pertenecer a la Iglesia nos hace ciertamente partícipes de innumerables gracias, pero como nadie puede entrar al Reino, si no nace de lo alto, según enseñó Jesús a Nicodemo (Juan 3, 3), así tampoco nadie puede alcanzar la vida eterna si no coopera personalmente.
5 s. Pon ahora un rey sobre nosotros: Cf. Jueces 8, 23 y nota. ¡Qué contraste con lo que Dios propuso en Éxodo 19, 5 y 6! Véase allí la nota. Aunque el establecimiento de la realeza estaba profetizado por Moisés (véase los derechos del rey en Deuteronomio 17, 14-20), ello no obstante el pedido desagradó a Samuel y a Dios mismo (versículo 7), ya que los israelitas exigen un rey tal como lo tienen los pueblos vecinos, y no un soberano tal como correspondía a la posición especial que Israel tenía entre las naciones según los designios de Dios.
7 s. Episodio memorable. Es una prueba muy clara de la cólera de Dios cuando concede a los hombres lo que pretenden contra los designios de su amorosa Providencia. “Los planes de Dios parecen destruidos. La realeza del Eterno es instituida por una realeza humana que regirá a Israel en adelante. El hombre va a dirigir sus miradas hacia el hombre, en lugar de elevarlas, cargadas de esperanza, hacia un rey divino”. De aquí resultaron innumerables calamidades, si bien el Señor, como siempre lo hace, supo sacar bien de tantos males y preparar para su Mesías la familia del rey David. Ese rechazo de que Dios aquí se queja, fue repetido ante Pilato (Juan 19, 15) y seguirá repitiéndose hasta el final, como el mismo Jesús lo anuncia en Lucas 19, 14. Lo rechazan todos aquellos que adoran el ídolo del “yo”, o del dinero.
10 ss. Dios no se impuso (versículo 7-9); les dejó libertad de elegir, pero mandó a Samuel darles a conocer cómo los tratará el rey. “Lo que aquí propone Samuel no es precisamente la ley constitucional de la monarquía, sino la realidad práctica, mucho más gravosa para el pueblo que la teocracia que hasta ahora los había regido” (Nácar-Colunga).
16. En vez de jóvenes leen los Setenta: ganados.
19. Llamamos la atención sobre este pasaje. El Señor les hace la misericordiosa advertencia de las innumerables desventajas del régimen que pretendían. Pero ellos se habían empecinado en querer un rey, y esto para ser como los gentiles; en vez de comprender las infinitas ventajas que gozaban con ser el pueblo escogido de Dios, quien los gobernaba como un padre a su hijito (Deuteronomio 1, 31) y les enviaba caudillos santos. Ciertamente era éste un pueblo de dura cerviz (Éxodo 32, 9), pero ¡cuánto mayor es la insensatez de los que rehusamos el suave yugo de Cristo, prefiriendo el pesadísima de los hombres, poniendo en éstos nuestra fe, sin ver que “sólo Dios es veraz y todo hombre es mentiroso”! (Romanos 3, 4). Tal vez la más dolorosa palabra de Jesús es aquélla: “Vosotros no queréis venir a mí para tener la vida” (Juan 5, 40).
22. Pon sobre ellos un rey: “Al poner rey sobre Israel, Samuel aparenta ceder a las instancias del pueblo; en realidad ejecuta la voluntad de Dios... La potestad del rey estaba subordinada a la Ley mosaica; su autoridad tenía un saludable contrapeso en el sacerdocio levítico y en los profetas” (Vigouroux, Polyglotte).
![]()
1 SAMUEL 9
1. Acerca de la genealogía de Saúl véase I Paralipómenos 8, 29-33; 9, 35-39. Habitaba en Gabaá, hoy día Tell el-Ful, a unos pocos kilómetros al norte de Jerusalén (cf. Josué 18. 28).
4 s. Salisá y Saalim son nombres desconocidos. Suf (versículo 5) se llamaba la comarca donde vivía Samuel.
6. Varón de Dios: profeta (cf. 2, 27) o vidente (versículo 9).
8. El cuarto de siclo equivalía a cuatro gramos de plata. Poco para nosotros, mucho para entonces. Era costumbre no consultar a un profeta sin obsequiarlo.
9. Vidente, en hebreo “roe”. El nombre hebreo que sustituyó a “roe” (vidente), fue “nabí”, cuyo significado es probablemente “extático” (cf. 10, 10 ss.). El profeta se llama también “josé”, que significa lo mismo que “roe” (vidente), por ser la visión el medio ordinario por el cual Dios se revelaba a su portavoz humano. ¿Cuándo tuvo lugar el cambio de los nombres, la sustitución del “vidente” por el “extático”? “Seguramente no fue repentina ni exclusiva. Mientras que el cronista tardío se servirá aún del término «vidente», ya en tiempos de Moisés se describe una manifestación de «profetismo» (nabí) colectivo (Números 11, 24 ss.), que es parecida, en muchas cosas, a aquellas de los tiempos de Samuel (I Reyes 10), las que han sido causa de la citada nota redaccional” (Ricciotti, Historia. de Israel, número 419).
16. La condescendencia de Dios llega hasta eso, no obstante la ingratitud del pueblo amado. Jesús había de ir aún más lejos, rogando al Padre por ellos desde la Cruz.
21. Benjamín era realmente la tribu más pequeña a consecuencia de la guerra con las otras tribus. (Jueces capítulos 20 y 21).
25. En oriente el techo de la casa era llano y servía de terraza. Allí la familia pasaba el recreo y se realizaban reuniones, especialmente en las horas frescas del día. Salomón prefería un rinconcito de su techo a una amplia mansión con una mujer rencillosa (Proverbios 21, 9). El techo se ofrecía también a los huéspedes como dormitorio, como en este caso. En el Nuevo Testamento se llama a esta parte de la casa el “cenáculo” (Hechos de los Apóstoles 1, 13; 9, 37). Moisés había ordenado que el dueño de casa construyera una balaustrada alrededor del techo para prevenir accidentes (Deuteronomio 22, 8). Se subía al techo por afuera por medio de escalones de piedra.
![]()
1 SAMUEL 10
1. La unción es señal visible de la santificación y quiere decir que el rey es persona sagrada y su dignidad emanación de la suprema autoridad. El ungido por excelencia es Jesucristo, de quien Dios anunció que reinará en el trono de David sobre la casa de Jacob (Lucas 1, 32). Precisamente por eso es llamado Mesías, en griego Cristo, que significa Ungido. La herencia es el pueblo de Israel. En la Vulgata este versículo tiene un agregado que dice: y librarás a su pueblo de las manos de sus enemigos que le rodean. Y ésta será la señal de que Dios te ha ungido por príncipe.
2. El sepulcro de Raquel, esposa del patriarca Jacob, se halla en el camino de Jerusalén a Belén (Génesis 35, 19).
3. La encina de Tabor: “Evidentemente la palabra «Tabor» no designa la montaña del mismo nombre sino algún otro lugar que no ha sido aún identificado. Tal vez sea, según algunos piensan, una corrupción de la palabra «Deborá», lo cual nos conduciría junto a Betel, y al árbol bajo el cual fue enterrada la nodriza de Raquel (Génesis 35. 8)” (Fillion). Betel significa “casa de Dios”; es el lugar santificado desde los tiempos de los patriarcas (Génesis 12. 8; 13, 3 ss.; 28, 18 ss.). Parece que “allí, lo mismo que en Gálgala (versículo 8; 11, 15), Ramá (9, 12). etc., se ofrecieron sacrificios, pues en aquella época no se había impuesto aún la centralización del culto en Jerusalén (cf. Deuteronomio 12, 5 y Juan 4, 20 ss.)
5. Gabaá de Dios, en hebreo: Gabaá Elohim: Vulgata: collado de Dios. Los profetas formaban asociaciones de discípulos para instruirlos en la ley e inspirarlos en el entusiasmo religioso y nacional Aquí se trata, probablemente (cf. 19, 20), de los discípulos de Samuel.
10. ¡Qué inmensa revelación se nos da aquí sobre la obra del Espíritu Santo en el alma! Por Él será Saúl mudado en otro hombre (cf. Juan 3. 3; Gálatas 6, 15); podrá obrar sin temer porque el Señor será con él (cf. Filipenses 4, 13), le mostrará lo que ha de hacer (cf. Efesios 2, 10), y le mudará el corazón (cf. Ezequiel 11, 19; Hechos de los Apóstoles 2, 1 ss.; II Tesalonicenses 1, 11). En el Antiguo Testamento vemos la fuerza del Espíritu Santo desde el primer día de la creación (cf. Génesis 1, 2 y nota) y, en forma muy semejante a la de este versículo, en Números 27, 18, donde se describe la venida del Espíritu Santo sobre los ancianos de Israel (véase, allí la nota). “¡Qué admirable doctor es el Espíritu Santo!, exclama San Gregorio; instruye de repente a los que quiere, ilumina el espíritu de los que toca; y sólo su contacto es la ciencia misma. Porque al momento que ilustra, cambia los afectos; cesamos de ser lo que éramos, y nos convertimos en lo que no éramos.”
12. ¿Quién es el padre de ellos?; es decir, de los profetas. El sentido es: Solamente Dios puede hacer esta maravilla: convertir a Saúl en un profeta.
13. Lugar alto: Algunos lo toman por nombre de una localidad (Gabaá).
22. Entre el bagaje: Vulgata: en su casa.
24. El sorteo tuvo por objeto manifestar la voluntad de Dios a todo el pueblo. Antes sabían solamente Samuel y Saúl, quién era el rey elegido. Cf. Josué 7, 14 y Hechos de los Apóstoles 1, 26, donde igualmente se recurre a las suertes para conocer la voluntad divina.
25. Que depositó ante Yahvé: Cf. Deuteronomio 31, 26; Josué 24, 26. Así también en la antigüedad cristiana se guardaba el Evangelio al lado de la Eucaristía.
27. Hijos de Belial: los hombres de mala intención. Ejemplo de lo que vale la opinión de los hombres: después de haber exigido un rey, lo repudian. Así los que aclamaban a Jesús el Domingo de Ramos pidieron su muerte el Viernes Santo.
![]()
1 SAMUEL 11
1. Jabés-Galaad: ciudad situada en el norte de Transjordania. Parece que los habitantes de Jabés no sabían todavía que había un rey en Israel. De ahí su mensaje a todas las tribus.
5 s. Notemos la sencillez de las costumbres: Saúl ya ungido rey, no desdeña seguir arando con sus bueyes, hasta que el Señor le indique su voluntad, lo cual no le impidió salir al combate con celeridad y triunfar en él. Nótese también que la acción heroica de Saúl que se narra a continuación, es atribuida al Espíritu de Dios (versículo 6). Cf. 10, 10 y nota.
12. Alusión a los “hijos de Belial” (10, 27). Saúl se deja gobernar por el espíritu que le había sido conferido por la unción. Pronto veremos que otro espíritu lo toma en posesión.
14. Para renovar allí el reino: De estas palabras de Samuel se colige que había todavía resistencia contra Saúl, por lo cual el profeta creyó necesaria una nueva reunión del pueblo en Gálgala, para afirmar la realeza de Saúl en presencia de Yahvé (versículo 15).
![]()
1 SAMUEL 12
4. Véase Eclesiástico 46, 22. Testimonio del perfecto desinterés de Samuel. Así obró San Pablo (Hechos de los Apóstoles 20, 33) y cifró en ello su gloria (I Corintios 9, 15). Porque así lo enseñó Jesús (Mateo 10, 8). “Samuel, ante todo, empieza por descargarse del oficio de juez, que hasta entonces venía desempeñando, y que desea traspasar al rey, a quien de derecho pertenece. La cuenta que da de su conducta ante el pueblo es una buena lección para el monarca, a la vez que una justificación de su buen proceder. En adelante, ya nadie se atreva a acusarle de haber administrado mal la justicia” (Nácar-Colunga).
5. Su ungido: el rey Saúl.
10. Baales y Astartés: Cf. Jueces 2, 13 y nota.
11. Jerobaal: nombre del juez Gedeón (Jueces 6, 32). Un juez que lleve el nombre de Bedán no sale en ninguno de los libros sagrados. Los Setenta leen Barac. Nácar-Colunga traduce Abdón.
15. Todos los males del pueblo de Dios tienen su origen en el desprecio de la palabra divina. ¿No es esto muy semejante a lo que hacemos hoy cuando vivimos como si Dios no hubiese hablado? Gran desaire es, en verdad, dejar a alguno que hable y no escucharlo; pues ¿qué será cuando el que habla es el mismo Dios? “Mirad que no desoigáis al que os habla”, dice San Pablo (Hebreos 12, 25).
17. En tiempo de la siega del trigo, es decir, en los meses de mayo y junio no hay truenos ni lluvias en Palestina. Es, pues, un fenómeno milagroso, muy apropiado para confirmar las exhortaciones del profeta.
21. Vanidades: nombre bíblico de los ídolos, que se llaman también abominaciones.
23. Samuel enseña con su ejemplo que los pastores deben orar incesantemente por el rebaño encomendado a su cuidado (San Gregorio Papa). Cf. el ejemplo de Moisés, que cuando levantaba las manos, conseguía la victoria sobre sus enemigos, pero cuando las bajaba, perdía las ventajas obtenidas (Éxodo 17, 11). Véase también el ejemplo de San Pablo (Romanos 1, 9-10; Filipenses 1, 4) y del mismo Jesucristo (Juan capítulo 17).
![]()
1 SAMUEL 13
1. Este primer versículo falta en los Códices B (Vaticano) y A (Alejandrino). Sin duda los copistas lo encontraron ininteligible y lo pasaron por alto. Se cree comúnmente que el autor sagrado haya tenido la intención de indicar los años que Saúl contaba cuando subió al trono. Sin embargo, hay quienes interpretan (p. ej. San Jerónimo) el pasaje alegóricamente pensando en la humildad de niño, que Saúl antes mostraba (cf. 15, 17). Otros lo miran como indicación del tiempo que había transcurrido antes de que Saúl tomara en su mano las riendas del gobierno. Saúl tuvo entonces alrededor de 40 años, y su reinado otros tantos (Hechos de los Apóstoles 13, 21).
5. Observan con razón los exégetas que la cifra de treinta mil carros no concuerda con el número reducido de los filisteos que solamente poseían cinco ciudades. Por lo cual traducen algunos con la versión siriaca 3.000. Para solucionar esta dificultad y muchas semejantes, sería mejor tomar la palabra hebrea elef (mil) en su sentido primitivo de grupo.
9. Que Saúl, sin ser sacerdote, ofreciese el holocausto, era contrario a la Ley y fue grave culpa, como lo muestra Samuel en el versículo 13. Es ésta una gran lección para mostrarnos cómo la fe y confianza en Dios debe mantenerse aún contra toda apariencia, sin que pretendamos recurrir a nuestra prudencia humana para corregir lo que nos parece un error de la Sabiduría infinita.
13. De la fe de Saúl puesta a prueba en ese momento dependió toda la suerte de su reinado. Esa fe mantenida contra la aparente lógica fue lo que mereció a Abrahán la bendición de ser el padre de muchas naciones (Romanos 4, 18).
14. Pecó Saúl por no confiar en el auxilio divino y por haberse lanzado por propia cuenta a la guerra sin aguardar la orden de Dios, lo que era contrario a la idea de un rey teocrático. Esta culpa en los grandes es mucho más grave que en los demás. Cf. Sabiduría 6, 6-7.
15. En la Vulgata dice este verso: Se levantó Samuel y subió de Gálgala a Gabaá de Benjamín. El resto del pueblo subió en pos de Saúl al encuentro del pueblo que asaltaba a los que iban de Gálgala a Gabaá en el collado de Benjamín. Y Saúl revista, a la gente, etc.
17. En vez de Sual leen algunos Saúl. Son tres columnas que avanzan en tres direcciones contra Israel, la primera hacia el norte (Ofrá), la segunda hacia el centro (Bethorón), la tercera hacia la región de Jericó.
19 ss. Tenemos aquí, o tal vez ya en Jueces 5, 8, el primer caso histórico de desarme de un pueblo entero. Lo mismo hará más tarde Nabucodonosor con el reino de Judá (IV Reyes 24, 14) y Porsena con los romanos.
22. En vez de Jonatán dice la Vulgata siempre: Jonatás.
![]()
1 SAMUEL 14
2. Texto dudoso. En vez de debajo del granado de Migrón proponen algunos: debajo del peñasco de Rimmón. Cf. Isaías 10, 28.
3. El efod señala a Ahías (Aquías) como Sumo Sacerdote. El nombre es tal vez abreviación de Aquimelec (cf. 22, 8).
6. He aquí el lenguaje de la verdadera fe. Veremos que Dios no tarda en premiarla con un triunfo milagroso, como a Josué, Gedeón, etc. En las horas de desaliento y fatiga debe animarnos el ejemplo de Jonatán. Eran muchos los filisteos, y él estaba solo con su escudero, pero sabía que para Dios es igual salvar con mucha o con poca gente. Cf. Jueces 7, 2; Salmo 32, 17; Filipenses 4, 13 y notas.
10. Al esperar una señal de parte de Dios, Jonatán muestra extraordinaria confianza en la ayuda del cielo. Precisamente esto era lo que faltaba a su padre Saúl. La misericordia del Señor se nos da en la medida que la esperamos (Salmo 32, 22). Pero para esperar mucho de Dios, es necesario ser pequeño, o sea, no tener suficiencia propia. Dios derriba del solio a los poderosos y ensalza a los humildes (Lucas 1, 52).
15. El P. Fernández localiza el encuentro de Jonatán con los filisteos en un punto que hoy se llama El Miktara, en cuya plataforma más alta se conservan restos de un antiguo edificio. "¿Tienen alguna relación con la hazaña de Jonatán? ¿Se quiso recordar la ilustre proeza que salvó a Israel? Ello es cierto que el hijo de Saúl, el fiel amigo de David, el adolescente amable «super amorem mulierum», el valeroso combatiente «más veloz que el águila, más fuerte que el león» (II Reyes 1, 22, 26), es bien digno de un monumento, no ya esculpido en piedra, sino en el corazón de todos los hombres" (Topografía Palestinense, p. 133).
18 s. En vez de Arca dicen algunos, puesto que se trata en estos dos versículos del modo de consultar a Dios. Para ello era preciso el efod con los “Urim” y “Tummim”. por medio de los cuales el Sumo Sacerdote consultaba a Dios (cf. 20, 6; 30, 7). Se acentúa cada vez más la rebeldía de Saúl. Primero manda al sacerdote que pregunte a Yahvé, e inmediatamente le prohíbe sacar las suertes (“retira tu mano”) porque teme una respuesta desfavorable.
24. Este elocuente pasaje recuerda lo que dice San Pablo en Colosenses. 2, 23. Saúl sólo atento a ese exceso de iniciativa propia, que hemos visto en él repetidas veces, no tiene misericordia con el ejército que estaba rendido de fatiga, e ignora lo que Jesús recuerda por dos veces en el Evangelio: “Misericordia quiero y no sacrificio” (Mateo 9, 13 y 12, 7).
32. A causa del imprudente voto, el ejército se vio precisado a comer en forma precipitada, sin dejar correr al suelo la sangre de las reses, con lo cual quebrantaron la Ley (Levítico 7, 17; 3, 26; 17, 10-14; Deuteronomio 12, 15 y 23; cf. Génesis 9, 4). Aquí se ve el fruto de la falsa virtud y falsa doctrina de Saúl: por prohibirles sin caridad lo que era lícito, los lleva a cometer un verdadero pecado. Véase Lucas 11, 46; Mateo 23, 23.
34 s. En esto, como en la erección del altar y la consulta del Señor (versículo 37 ss.), cosas exclusivas del sacerdote, pecó Saúl gravemente, lo mismo que Jeroboam (III Reyes 13, 1).
41. Texto dudoso. El texto de la Vulgata es más explícito y dice: Y dijo Saúl al Señor, Dios de Israel: Señor, Dios de Israel, da Tú la decisión. ¿Por qué no has respondido hoy a tu siervo? Si esta maldad se halla en mí, o en mi hijo Jonatás, decláralo; pero si el pueblo es el culpable, santifícale. Y fueron sorteados, etc.
42. Este sorteo no es, como el de 10, 20, inspirado por Dios, sino pura ocurrencia de Saúl. Por eso su resultado es ciertamente obra del diablo y Dios se vale del clamor público para salvar la vida de Jonatán (versículo 45), a quien reservaba para ejemplar compañero de David.
46. Saúl desistió de perseguir a los filisteos, porque no había recibido respuesta a su consulta (versículo 37), lo que significaba que Dios no estaba con él. Quedó así perdido, por su culpa, el fruto de la estupenda hazaña de Jonatán y los filisteos lo hostigaron siempre (cf. versículo 52).
![]()
1 SAMUEL 15
3 s. Exterminado por completo: Se trata del anatema (cf. Levítico 27. 28 y nota). Sobre Amalec véase Éxodo 17, 8 ss.; Números 14. 45; Deuteronomio 25, 17 ss. Los amalecitas se habían mostrado enemigos del pueblo de Dios, hostigándolo durante el viaje en el desierto y negándole el paso a través de su territorio. Esta severidad de Dios con Amalec, que en vano pretenderíamos explicar según nuestro concepto humano de la justicia, es simplemente obra del amor inmenso que Dios tiene a su pueblo, amor que lo lleva a castigar con extraordinaria violencia a los enemigos de Israel, según vemos en muchísimos lugares de la Escritura. Cf. la profecía de Joel, capítulo 3.
4. En Telaím (o Télam), ciudad en la parte meridional de Judá (Josué 15, 24). En vez de en Telaím traduce San Jerónimo, según la etimología: como corderos.
6. Los cineos eran madianitas de la tribu de Jetró, suegro de Moisés. El cineo Hobab, cuñado de Moisés, se incorporó al pueblo de Israel y recibió su posesión dentro de la tribu de Judá. Cf. Números 10, 29 ss.; 24, 22; Jueces 1, 16; 4, 11.
9. Saúl es el prototipo del humanista, siempre dispuesto a preferir las opiniones humanas a las divinas, y los bienes humanos a la amistad de Dios (cf. 22, 19). Por eso, de elegido se convirtió en réprobo.
11. Me pesa: Dios habla a la manera de los hombres, para darse a entender a ellos; Él muda sus obras pero su voluntad no se muda (San Agustín).
12. Carmelo: no el monte Carmelo, sino una pequeña localidad al sur de Hebrón; hoy día El Kurmul.
13. ¿Acaso no parece un dechado de piedad ese lenguaje? Por eso el Señor Jesús nos pone en guardia contra los falsos profetas, que vienen con la piel de oveja (Mateo 7, 15) de la piedad .y el celo, y por dentro son lobos rapaces, que nos roban la fe sobrenatural, para darnos una doctrina con aspecto elocuente y que redunda en alabanza de los hombres.
15. Imputa su culpa al pueblo (lo mismo que en los versículos 21 y 24), y aun pretende que la desobediencia a Dios tuvo un motivo edificante.
17. ¡Qué diferencia entre aquel Saúl semejante a un niño y este monstruo de doblez, que tendrá el fin más desastroso! Si sentimos que el amor del aplauso nos domina, huyamos a la soledad antes que los cargos brillantes nos pierdan como a Saúl.
21. Tu Dios: Así se distancia Saúl de Samuel, como si el profeta tuviera otro Dios. La Vulgata dice: su Dios.
22 s. “La violación del hérem (anatema), cometida oficialmente por el propio rey, le pareció a Samuel un delito muy grave... Para el jefe religioso de Israel la rebelión de Saúl contra el hérem impuesto por Yahvé tenía la gravedad de un «pecado de adivinación (idolatría)» y de un «delito de teraphim (ídolos)»; de lo cual sacó la conclusión de que Saúl había rechazado el mandato de Yahvé, y que por tanto Yahvé desposeía a Saúl de su dignidad regia. La usurpación religiosa que había realizado anteriormente Saúl, se había agravado con la violación del hérem. Sin embargo, ante el ruego de Saúl, Samuel disimuló la situación para salvar ante el pueblo la autoridad regia, y condenando a muerte a Agag para cumplir el hérem se marchó solo a Ramá” (Ricciotti, Historia de Israel, número 351). Mejor es la obediencia que los sacrificios: He aquí una de las ideas directrices de todo el libro sagrado; idea semejante a la que anuncia Jesús, citando a Oseas: “La misericordia es lo que Yo quiero, y no el sacrificio” (Mateo 9, 13; Oseas 6, 6). Cf. Proverbios 21, 3; Isaías 1, 11. El sacrificio que Dios quiere en este caso, es la obediencia de Saúl. Dios aprecia más la obediencia que una víctima, pues la víctima es algo Suyo, mientras que la voluntad es nuestra, lo único que es nuestro. Es más fácil ofrecer sacrificios de nuestra elección que sacrificar nuestra voluntad. Resistir a Dios, no obedecerle, es lo mismo que idolatrar, o sea, buscar a otro a quien obedecer. Saúl escuchaba más a los adivinos que al profeta de Dios. Su pecado principal está en su espíritu de soberbia que le hace transgredir las leyes más sagradas y le lleva irremisiblemente a la perdición.
32 s. Con aire complacido: Vulgata: era muy gordo y todo temblando. Agag pensaba que Samuel lo trataría con benignidad. De ahí su opinión de que haya desaparecido ya “la amargura de la muerte”. Mas el profeta, lleno de santo celo por obedecer a la voluntad que el Señor había manifestado, hizo lo que Saúl no había querido cumplir. En adelante se dedicará a orar y llorar, como buen pastor, los extravíos de aquel desgraciado príncipe.
![]()
1 SAMUEL 16
4. La conducta de los habitantes de Belén se explica fácilmente por el miedo que tenían después de los acontecimientos narrados en el capítulo que antecede.
7. El hombre ve el exterior, etc. “Admirable observación, y contraste cortante entre lo natural y lo sobrenatural, el exterior y el interior” (Fillion). Hay que desconfiar del aspecto exterior, que engaña. En 9, 2 vimos que Saúl descollaba en esto. Cf. Proverbios 31, 30. También Jesús nos enseña a no juzgar por las apariencias (Juan 7, 24; 8, 15). Véase Salmo 7, 10. “Yo soy juez y testigo, dice el Señor” (Jeremías 29, 23). “¿Quién eres tú para juzgar al que es siervo de otro? Si se mantiene firme o si cae, esto pertenece a su amo” (Romanos 14, 4), y el Amo de todos es Dios.
11. ¡El más pequeño! También se dice esto de Gedeón (Jueces 6, 15). Hay aquí un hondo sentido espiritual. “Porque fui pequeña agradé al Altísimo”, dice la Iglesia en la Liturgia de María Santísima. Por eso Dios “hizo en ella grandes cosas”, como reza el Magnificat. Ser pequeño, o sea, pobre de espíritu delante de Dios (Mateo 5, 3) fue el gran título que tuvo David para ser el amado y predilecto de Dios (Mateo 18, 3). Ese pequeño en quien nadie pensaba, fue el rey más grande del Antiguo Testamento. Y se dice que estaba apacentando las ovejas, porque fue figura de Cristo el Buen Pastor (II Reyes 7, 8; Salmo 77, 70).
13. Los hermanos no comprenden la significación de la unción, estando enterados del significado de ella solamente Samuel y David. Éste se volvió a sus ovejas, pero el Espíritu del Señor quedó en él y no más en Saúl, cosa que tenemos que tener muy en cuenta al juzgar a David.
14. El espíritu malo fue, en sentido de los Santos Padres, un demonio que, habiendo tomado posesión de Saúl lo atormentaba. El rey comenzó a sufrir accesos de melancolía, locura y desesperación, que, como se colige del versículo 23; cesaban cuando David tocaba el instrumento músico que tenía a mano. Era un “kinnor”, que quiere decir cítara (no arpa). Cf. Jueces 9, 23 y nota; III Reyes 22, 20 ss.
18. De Betlehem, lo mismo que Jesús que será su descendiente.
![]()
1 SAMUEL 17
1 s. “El teatro de la batalla, memorable por la famosa victoria del joven David sobre el gigante Goliat, se hallaba esta vez al sudoeste de Jerusalén, en la Sefelá. Soca es la actual Sueike (Josué 15, 35); Asecá, Tell Zacarías (Josué 10, 10). Efes-Dammim indica el nombre de la región circunvecina, la cual no se menciona más (Cf. II Reyes 23, 9: I Paralipómenos 11, 13). El valle de Elá (o “del Terebinto”) es el moderno Wadi es-Sant (“de la acacia”), que baja de la montaña de Judá al sudoeste de Belén” (Vaccari).
4. Un campeón. Así Crampón. Bover-Cantera vierte: el mediador; la Vulgata: un hombre bastardo. Según la versión de los Setenta, su estatura era de cuatro codos y un palmo, es decir un poco más de dos metros. El texto hebreo y la Vulgata traen seis codos y un palmo, esto es, un poco más de tres metros. Las excavaciones muestran que había gigantes de semejante estatura. El Libro de Josué (11, 22) dice expresamente que después de la extirpación de los gigantes quedaron algunos de ellos en las ciudades de los filisteos.
5. Un siclo ligero. 8,41 gr.; un siglo grande: 16,83 gr. Si tomamos por base el primero, los cinco mil siclos de la coraza suman 42 kilogramos. Según el siclo grande el peso sería el doble. Goliat, como se ve, era en todo el prototipo de la arrogancia y de la fuerza brutal.
8. Yo soy un filisteo, y vosotros sois siervos: De aquí se puede deducir que el nombre de filisteo significa “libre”, lo que es muy posible, si tomamos en cuenta la etimología de la palabra. Los filisteos no eran de raza semítica, sino que vinieron de Creta (Caftor; cf. Deuteronomio 2, 23; Jeremías 47, 4; Amós 9, 7) y poseían mucha semejanza con los antiguos griegos, como se ve también en los nombres de sus ciudades. Acarón y Asdod (Azoto), por ejemplo, son nombres parecidos a los griegos y significan Castillo y Ciudad. Los filisteos llamaban a sus príncipes “seranim”, que tal vez corresponde al griego “tyrannos”. El nombre de Goliat significa probablemente “gigante”.
12. Los versículos 12-31 faltan en el Codex Vaticanus de los Setenta.
18. Y tráeme de ellos una prenda: Texto dudoso. La Vulgata vierte: infórmate en qué compañía están; Nácar-Colunga: les preguntas si quieren algo.
26. Más que el insulto al ejército dolía a David el oprobio que hizo Goliat al Dios de Israel. Esta es la primera manifestación del admirable y fidelísimo corazón de este amigo de Dios. Véase versículo 36.
28. De las palabras de Eliab se sigue que los propios hermanos no reconocían la misión de David, por lo cual le trataban aún de “chico”. Como figura de Jesús, David es objeto del desconocimiento y envidia de sus propios hermanos (cf. Juan 7, 5; Mateo 10, 36). Lo mismo sufrió José, hijo de Jacob, por la envidia de sus hermanos (Génesis 37, 4 ss.).
29. ¿Acaso he hecho más que hablar? Este parece ser el sentido de las palabras de David que literalmente dicen: ¿Acaso no palabra esto? Bover-Cantera vierte: ¿No era acaso mera conversación?, y agrega en la nota: “¡No ha sido más que una palabra!” Algunos vierten: “Bien merece ello una pregunta”. La mansedumbre de esta respuesta a la calumniosa injuria recuerda la que dio Jesús en Juan 18, 23.
34 s. Saúl había olvidado que Dios conduce los combates y salva a los que en Él confían. Tenemos aquí una bellísima figura del Buen Pastor, tal como lo pintó Jesús en Juan 10, 11 ss. Véase Eclesiástico 47, 3.
36. Aquí puede aplicarse a David lo que él profetizó del Redentor: “El celo de tu casa me devora” (Salmo 68, 10; Juan 2, 17).
38. Era prerrogativa del rey llevar una armadura completa. Más tarde el rey Ocias armó a todo el ejército de la misma manera.
39. Deliciosa pequeñez de David y grandiosidad de su fe que se despoja de los recursos humanos. Todos los medios humanos son de muy poca monta en las obras de Dios. El gigante Goliat, armado hasta los dientes, victorioso en todas las batallas, el terror de todo un ejército, será vencido por un joven sin espada y lanza y sin armadura, y morirá por la más débil arma que se podía imaginar: “la honda de un pastor, no más temible que la que usan los jóvenes pastores en su pasatiempo de matar los pajaritos que se presentan a su alcance”.
40. Por estas cinco piedras entiende San Bernardo cinco medios que tenemos para vencer al Goliat espiritual, o sea al orgullo: 1° la amenaza de las penas; 2° la promesa de la recompensa; 3° el amor a Dios; 4° la imitación de los Santos; 5° la oración.
45 s. Yo voy contra ti en el nombre de Yahvé: “Así es, dice San Agustín, y no de otra manera, y jamás de otra manera, como se derrota al enemigo. El que pretende combatir con sus propias fuerzas, está ya vencido aún antes de comenzar el combate” (De Morib.). Véase el elogio de este episodio en Eclesiástico 47, 4 ss. y I Macabeos 4, 30.
54. Habla por anticipación, porque en Jerusalén estaban todavía los jebuseos. Algunos conjeturan que David la haya llevado a una parte de la ciudad que estaba ya en poder de los israelitas (véase Jueces 1, 21). La espada de Goliat estaba más tarde en el Tabernáculo sagrado (21, 9).
55. La pregunta de Saúl puede explicarse de dos maneras: O sufrió un acceso de melancolía (cf. 16, 14) el cual le impedía acordarse de David, o el combate de David con Goliat ha de ponerse antes del capítulo 16. Estos versículos, hasta el versículo 5 del capítulo 18, faltan en el Codex Vaticanus de los Setenta.
58. Los santos Padres ven en la victoria de David sobre el gigante una figura del triunfo de Cristo sobre Satanás: “Considerad, hermanos míos, dice el Doctor de Hipona, dónde asestó David el golpe mortal a Goliat; fue en la frente, en donde faltaba la humildad de la cruz. Así como el cayado de David es figura de la Cruz, así la piedra que dio en la frente de Goliat simboliza a nuestro Señor Jesucristo.”
![]()
1 SAMUEL 18
1. Le amó Jonatán como a su propia alma; es decir, como a sí mismo. “El corazón noble y generoso del joven Jonatán se alegra de haber hallado otro como él, y se liga en estrecha amistad con el héroe del día; Saúl, en cambio, recela de David y comienza a dejarse dominar por la envidia, que no le dejará en toda la vida” (Nácar-Colunga). Esta amistad entre David y Jonatán es una de las más célebres y hermosas que se conocen. Véase capítulo 20 y la elegía de David en II Reyes 1, 17 ss.
10. Un espíritu malo enviado por Dios: Nótese que también los espíritus malos obedecen .a Dios y cumplen su voluntad. Cf. 16, 14; Jueces 9, 23; III Reyes 22, 22; Job 1, 12; 2, 6. Un ataque de rabia; literalmente: estuvo profetizando, a la manera de los que están fuera de sí.
17 Los versículos 17-19 faltan en el Codex Vaticanus de los Setenta. Saúl había prometido dar al vencedor su hija (17, 25). En el versículo 21, siempre con su característica doblez, promete darle otra hija, sólo para detenerlo y estimularlo a otras proezas que, según su opinión, le costarían la vida.
18. Admiremos la sencillez de David que ya había sido ungido por Samuel (16, 13) y no ignoraba el origen de Saúl, tan modesto como el suyo (cf. capítulo 9).
23. David quiere decir: Me es imposible ser yerno del rey, porque no puedo ofrecer los regalos que el yerno ha de dar al padre de la novia. Saúl no se avergüenza de explotar al pobre héroe, exigiendo, en sustitución del regalo, los despojos de cien filisteos esperando que estos le quitarían la vida. Cf. versículo 17 y 21.
![]()
1 SAMUEL 19
1. Parece que todos los cortesanos abandonan a David, menos Jonatán, quien como heredero del trono debería oponerse más al engrandecimiento de su amigo. Su noble carácter, y la amistad con David, no le dejan pensar en su propia ventaja. “Como esta amistad se fundaba sobre la virtud, por eso crecía y se fortificaba, al paso que la virtud de su amigo se veía expuesta a nuevas pruebas y aflicciones. La dicha de encontrar tales amigos está reservada para los que temen al Señor. Eclesiástico 16, 17” (Scío).
11. Cf. 18, 28 y II Reyes 6, 16, El Salmo 58 fue escrito a raíz de esto.
12. Así huyó San Pablo de Damasco (Hechos de los Apóstoles 9, 24. II Corintios 11, 32). Lo mismo hicieron en Jericó los exploradores de Josué (Josué 2, 15).
13. Terafim, o sea, una figura destinada en un principio a evocar la memoria de los difuntos de la familia, una especie de dioses tutelares o ídolos. Parece que en la casa de Saúl había aún restos de paganismo. Véase sobre los terafim Génesis 31, 30 ss. y 35, 2. La Vulgata dice estatua. San Francisco de Sales comenta este pasaje diciendo .que “de este modo hay muchos que se visten de ciertas acciones exteriores propias de la santa devoción, y el mundo cree que efectivamente son devotos y espirituales; mas en realidad no son más que estatuas y fantasmas de devoción” (Filotea I, 1).
18. Nayot significa casa (de los profetas). Samuel y David se creían seguros en ese lugar que probablemente servía de morada a los discípulos de Samuel. Cf. 10, 5. Había grupos de profetas, que llevaban vida común y formaban comunidades más o menos cerradas y organizadas. Sus miembros se llamaban discípulos o “hijos” de los profetas (III Reyes 20, 35; IV Reyes 2, 3), y vivían de la caridad pública. Sobre su pobreza véase IV Reyes 6, 5.
20 ss. Comenzaron a profetizar, es decir, se entregaban a manifestaciones extáticas, propias de los “nebiim” (profetas) hebreos, que utilizaban para ello también instrumentos músicos. Hacían probablemente ejercicios físicos y movimientos rítmicos del cuerpo al compás de la música, como hoy todavía lo hacen los ascetas del Oriente. En sus transportes de entusiasmo se despojaban de los vestidos como se ve en el versículo 24. Cf. 9, 9 y nota; Isaías 20, 2; Miqueas 1, 8.
24. Véase 10, 11. Los sucesos de Nayot debían convencer a Saúl de que David estaba bajo la particular protección de Dios, y que era cosa inútil perseguirlo. Ello no obstante el corazón del rey permaneció endurecido. El episodio recuerda el de los enviados de los fariseos para prender a Jesús, que volvieron conquistados por Él (Juan 7, 32-53). También los fariseos permanecieron endurecidos. En esto, como en muchísimas otras cosas, David es figura de Jesús.
![]()
1 SAMUEL 20
1. Véase 17, 29. Nótese el impresionante paralelismo con Juan 10, 32 y 15, 25, donde Jesús recuerda el lamento del mismo David (Salmos 24, 19; 34, 19; 68, 5).
5. Novilunio: Vulgata: calendas, o sea, el primer día del mes, el cual se celebraba a manera de fiesta (Números 10, 10). La ausencia de David en tal circunstancia llamaba la atención del rey y exigía aclaración.
13. Haga Yahvé a Jonatán esto y esotro: “Esta fórmula de imprecación, característica de Samuel y Reyes, constituye como el esquema o marco que el escritor ofrece en sustitución de los males que realmente mencionaría la persona que pronunciaba la imprecación. Aquí es como si dijese Jonatán: ¡Yahvé me castigue con tales y cuales males si, obstinado mi padre en dañar a David, no se lo revelo!” (Bover-Cantera).
14. Jonatán conoce, al parecer, la realeza de David; más tarde la menciona expresamente (23, 17). Tal vez David mismo se lo había comunicado.
18 s. La comida en las fiestas de calendas tenía carácter religioso, por lo cual el rey podía sospechar que David estuviera ausente por una impureza legal (Levítico 7, 20 s.). Peñón de Esel (versículo 19): Así también la Vulgata. Bover-Cantera vierte: colina pétrea; Nácar-Colunga: piedra hito; otros: montón de tierra.
30. Hijo perverso, etc.: Texto dudoso. San Jerónimo traduce: Hijo de mujer que va a caza de hombres, ¿Acaso no sé que amas al hijo de Isaí, para ignominia tuya y para confusión de tu infame madre?
41. Hasta que David no pudo más contenerse. Otros traducen: David lloraba más.
![]()
1 SAMUEL 21
1. Nob, donde estaba a la sazón el Tabernáculo, se hallaba a tres kilómetros de la residencia de Saúl. Aquimelec se llama Aquías en 14, 3, y Abiatar en Marcos 2, 26. “Aquimelec fue el último descendiente de Helí que murió siendo Sumo Sacerdote, pues su hijo Abiatar fue destituido por Salomón y el pontificado pasó a la familia de Eleazar. Así se cumplieron las amenazas que Dios había pronunciado contra Helí en I Reyes 2, 33” (Vigouroux, Polyglotte).
2. Algunos autores acusan a David de mentira. Fillion, en su edición grande, lo disculpa diciendo que este y los otros subterfugios del santo rey, en aquella época de su vida, no deben ser juzgados según las reglas más delicadas de la moral cristiana. Nosotros no podemos incriminar la conducta de David en un episodio que Jesús mismo recuerda en Mateo 12, 1 ss., precisamente para decir que no pecó en aquella ocasión.
6. Texto oscuro. Se encuentran en él algunos eufemismos de la vida sexual cuyo sentido no sabemos con certeza. Por lo que hace a las mujeres, se trata aquí de la impureza legal señalada en Levítico 15, 16 ss. Cuerpos, literalmente vasos, lo que puede significar también la ropa. San Pablo usa la misma palabra en I Tesalonicenses 4, 4.
7. El pan santo son los panes de la proposición que estaban guardados en el Santo del Tabernáculo. Sólo a los sacerdotes les estaba permitido comerlos.
11. Gat (o Get): ciudad de los filisteos, donde nació Goliat. No hubo otro remedio para David que refugiarse en el país de los enemigos. Aquís es abreviación de Aquimelec (cf. versículo 2; Salmo 33, 1). El valle del Terebinto, o sea, el valle de Elá. Cf. 17, 1 s. y nota.
13. Tuvo mucho miedo: Este miedo, propio del héroe con corazón de niño, lo llevó a componer los Salmos 33 y 55, llenos de confianza y gratitud.
14 s. Se consideraba a los alienados con cierta superstición y se los dejaba en libertad. El artificio es coronado de éxito; los filisteos no se atreven siquiera a tocarle. David nos enseña a ser como niños delante de Dios, y desconfiar, en cambio, de los hombres. Tal es lo que Jesús nos manda: ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas (Mateo 10, 16-17). Escribiendo garabatos en las hojas de las puertas: Nácar-Colunga vierte: tocaba el tambor en las puertas; Scío (Vulgata): se daba por los postigos de las puertas. “Todo este episodio de la huida de David a Get no es absurdo (como sostiene Stade), ni aun la escena de la idiotez. La historia nos refiere hechos análogos en abundancia. Léase lo que los griegos nos cuentan de Temístocles y Alcibíades, y los romanos de Coriolano; recuérdese también de las escenas de idiotez de Ulises, Solón, Bruto, etc.” (Schuster-Holzammer).
![]()
1 SAMUEL 22
1. Odollam (o AduIIam), situada a 20 kilómetros al sudoeste de Belén.
2. Todos los oprimidos, etc. Nótese la impresionante similitud de esta frase con lo que dice Jesús en Mateo 11, 28 y con la profecía de Isaías que Él se aplica en la sinagoga de Nazaret (Lucas 4, 18 s.). Algunos quieren oscurecer la semblanza de David, comparándolo con un “condottiere” de aventureros y bandidos. Así también llamaron a Jesús amigo de pecadores y gentes de mal vivir (Mateo 9, 11; Lucas 7, 34). Véase también Lucas 7, 22. El Salmo 141 fue escrito en esta caverna y concluye hablando de los justos que estaban con él. Cf. Salmo 56, 1.
3. Para proteger a sus viejos padres de represalias, los traslada a Moab, país situado al oriente del Mar Muerto. Rut, la bisabuela de David, era moabita, y no carece de fundamento la hipótesis de que desde entonces continuaran las relaciones entre Moab y la familia de David.
5. Véase el Salmo 62, en el cual, según se cree, David explaya ante Dios sus sentimientos durante este período de prueba. Gad: probablemente aquel mismo profeta que escribió la historia de David (I Paralipómenos 29, 29). Este acaba de decir que espera saber lo que el Señor disponga sobre él. Aquí obedece de inmediato con la docilidad de un niño, como si no se acordase de que era ungido rey, aunque bien lo sabe, pues en el versículo 12, del Salmo 62 habla de un rey, que no puede ser sino él mismo.
15. David solía consultar a Dios por medio del Sumo Sacerdote (cf. 23, 2; 23, 10 ss.). Aquimelec es aquí un modelo del digno ministro de Dios y muere por defender al justo.
18. El efod de lino, un distintivo de los sacerdotes, no el efod del Sumo Sacerdote, en que se guardaban los oráculos “Urim y Tummim”, de que se habla en 23, 6.
21 ss. Se cree que Saúl aprovechó la matanza para hacer Sumo Sacerdote a Sadoc, del linaje de Eleazar, otro hijo de Aarón, y que al mismo tiempo trasladó el Tabernáculo de Nob a su residencia. David no acusa a Saúl ni a Doeg, sino a sí mismo, siguiendo el ejemplo de los santos (San Gregorio Magno). Cf. Salmo 141, 8 y nota.
![]()
1 SAMUEL 23
1. Keilá, al sur de Odollam (cf. 22, 1).
6. La frase quiere decir que David estaba en condiciones de consultar al Señor, puesto que Abiatar había llevado consigo el efod para hacer las consultas del Señor sin las cuales David no emprendía ninguna cosa importante. Cf. 14, 19 s. y nota; 22, 15.
9. Trae el efod, esto es, ponte la vestidura en que están las suertes sagradas. Cf. versículo 6 y nota.
14. Zif, desierto, al sudeste de Hebrón. Es una zona rocosa y muy apropiada para refugiarse en ella.
16. Lo confortó en Dios: Aunque Jonatán sufría interiormente como David, con todo se pone en marcha y viene al refugio de David para consolarle y renovar con él la alianza en presencia de Yahvé.
19. Se esconde, etc.: Cf. él título del Salmo 53, que se refiere a esta situación.
24. El desierto de Maón se halla al sur de Zif, o sea, en la zona meridional del desierto de Judá.
27. El Señor libertó siempre a su amigo David de las manos de Saúl. Aquí vemos una vez más la mano admirable de la Providencia, que se sirvió de los filisteos para librarle.
![]()
1 SAMUEL 24
1. Engadí: Oasis en el desierto de Judá, en la costa occidental del Mar Muerto; en tiempo de San Jerónimo todavía poblado, hoy día completamente abandonado. Las viñas de Engadí se elogian en el Cantar de los Cantares (1, 13).
3 s. Las rocas de Yealim: Algunos traducen: las rocas de las cabras montesas. La Vulgata tiene una pequeña ampliación del texto que dice: aun sobre las rocas más escarpadas, a donde sólo tas cabras montesas pueden subir. Para cubrir sus pies: eufemismo de la lengua hebrea: purgare ventrem. Cf. Jueces 3, 24.
5 ss. Cortó solamente la orla del manto del rey, para poder mostrarla como prueba de que no tuvo la intención de matarlo. La reverencia al rey es tan grande que cree haber violado su majestad al hacerlo. En toda esta narración es sumamente admirable. la virtud de David que no permite ni siquiera a sus soldados que toquen a la persona sagrada del rey, que en realidad era un tirano. David escribió sobre este episodio el Salmo 56, donde muestra cómo su enemigo cayó en la trampa, que inicuamente preparara contra él, y derrama su inspiración en alabanzas a la misericordia de Dios.
15. Un perro muerto, una pulga: es decir, un individuo de poco valor, hecho el escarnio del mundo, el más despreciable de los hombres; Cf. 26, 20. ¡Así habla David! Admiremos una vez más su inmensa humildad y mansedumbre, que así se expresa, siendo como era el único rey legítimo y pudiendo destruir tan fácilmente a su enemigo. En todo esto vemos el espíritu del que fue figura de Cristo.
21. Parece que el mismo Saúl se ha convencido que Dios estaba con David. Lo único que el desdichado rey quiere, es salvar a su familia. David lo promete con toda magnanimidad, no obstante lo cual Saúl volverá a perseguirlo en el capítulo 26.
23. David sabe que Dios nos previene contra los hombres (cf. Jeremías 17, 5; Mateo 10, 17; Juan 2, 24 s.). De ahí que, subiera de nuevo a su fortaleza.
![]()
1 SAMUEL 25
1. En su casa, mejor dicho, en su propiedad (cf. 28, 3). Según San Jerónimo, los restos del santo profeta fueron trasladados a Constantinopla bajo el emperador Arcadio, el año 406 d. C. La Iglesia le conmemora en el Martirologio el 20 de agosto. El Espíritu Santo le llama “Querido del Señor” (Eclesiástico 46, 16). David se interna en el desierto, bajando a Farán, región situada más al sur. Los Setenta leen Maón en lugar de Farán.
2. Carmel, nombre de una localidad de la Judea meridional. Cf. 15, 12 y nota.
7 ss. El esquileo solía celebrarse con banquetes en los cuales participaban también los pobres. Rehusar el pedido de David era, pues, una violación de las costumbres, tanto más cuanto que David y sus hombres, a pesar de su extrema necesidad, nunca habían atacado los rebaños de aquel rico avaro. David perdona esta falta de hospitalidad pero Dios se encarga del castigo. Véase versículo 38.
10. Nabal finge no conocer a David y habla de él en tono despectivo. En realidad lo conoce muy bien y le acusa de haber escapado a su amo Saúl.
17. Es tan malo. Literalmente: hijo de Belial.
18. “Abigail se muestra no sólo discreta, sino perfecta ama de casa. Tal vez la condición del marido le daba más autoridad para ello” (Nácar-Colunga).
22. Uno solo de todos sus hombres: El hebreo usa aquí, como en el versículo 34, un giro muy expresivo, según el cual David no perdonaría ni siquiera “mingentem ad parietem”, locución que no deja lugar a duda de que tiene el propósito de matar a todos los hombres de Nabal. Según otros, este giro diría “hasta los perros”. El magnífico discurso de Abigail (que luego había de ser su esposa) es el llamado que Dios le envía misericordiosamente para librarle de una grave falta. En esto vemos cómo la gracia previene a nuestra debilidad. David responde a esa gracia con su acostumbrada docilidad y se libra de que su ira lo lleve al pecado (Salmo 4, 5; Efesios 4, 26; Santiago 1, 20).
25. Nabal significa en hebreo: insensato, necio, loco.
26. Hacerte justicia por tu propia mano: “Lo que fuera un crimen, pues David no era aún rey, y aun cuando lo fuera, no era la falta de Nabal un crimen digno de muerte” (Jünemann).
27. Este regalo, literalmente: esta bendición. Así llama también San Pablo la ayuda que prestamos al pobre (II Corintios 9, 5), porque trae sobre nosotros bienes espirituales en lugar de los materiales a que renunciamos.
29. Abigail desea que la vida de David sea guardada en el haz de los vivos junto al corazón del Señor, o sea que Dios le ame y le conserve la vida. El giro alude al saquillo de perfumes que las mujeres llevaban sobre el pecho. Cf. Cantar de los Cantares 1, 12. Todo el discurso de Abigail muestra la extraordinaria prudencia de esa mujer que se hace responsable por las faltas de su marido, y salva de este modo la vida de toda la familia. Así también los maridos deben tomar sobre si las faltas de sus esposas y entregarse por ellas como Cristo se entregó por la Iglesia. Cf. Efesios 5, 25: Colosenses. 3, 19.
34. Ni un solo hombre: Cf. versículo 22 y nota.
38. El codicioso Nabal murió como había vivido, con corazón endurecido, y odiado de todos. Roguemos con el Salmista: “Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia” (Salmo 118, 36)
43. El nuevo casamiento de David con dos mujeres ha de juzgarse según la Ley antigua, que no prohibía la poligamia. David tuvo otras esposas, y sin embargo, Dios le conservó su amistad y protección, y luego le alabó sin reservas (Eclesiástico 47, 9; Hechos de los Apóstoles 13, 22), lo cual debe bastar para que nos abstengamos de juzgar lo que Dios no juzgó (cf. Romanos 9, 15; Santiago 4, 12). El Evangelio está lleno de hechos que nos muestran que Dios se reserva la libertad de hacer misericordia según place a su amor. Guardémonos de la actividad envidiosa del hermano del hijo pródigo (Lucas 15, 25 ss.), o de los obreros de la primera hora (Mateo 20, 11 ss.); pensemos más bien en cumplir nosotros la santa Ley de la monogamia, que es rigurosa en el Nuevo Testamento (Mateo 19, 9).
![]()
1 SAMUEL 26
1. Sobre Zif véase 23, 14 y nota. El autor sagrado relata aquí un acontecimiento semejante al de 24, 1-23, retomando el hilo de la narración interrumpido por el episodio de Nabal.
6. Sarvia era hermana de David. Abisai y Joab son, por consiguiente, sus sobrinos. El hecho de que los dos lleven en adelante como patronímico el nombre de su madre, y no el del padre, se explica, según unos, porque éste no fuera israelita; según otros para destacar su pertenencia a la casa real de David.
9. El ungido de Yahvé, es decir, Saúl. David honra con este título á Saúl (cf. los versículos 16 y 23), y no cesa de respetar el carácter sagrado del rey que lo está persiguiendo.
19. “Nobilísima protesta de David, dictada por la más firme fidelidad al puro monoteísmo y la plena entrega en las manos de Dios. Si esta persecución contra mí ha sido ordenada por Dios, séale grato el sacrificio que le hago de mí mismo, y que Él lo acepte en expiación de mis culpas” (Vaccari). La herencia de Yahvé: la tierra de Israel. Desterrarlo de ella, significaba excluirlo del culto de Yahvé e insinuarle la apostasía. David ve claramente este peligro y lo teme más que la espada que le amenaza. De ahí su heroica resolución de dar su vida si fuere la voluntad de Dios.
20. “La humildad de David siempre se asoma al margen de los acontecimientos, para requerir su parte de oprobios” (Gentilini). Una pulga: Cf. 24, 15 y nota. Tras una perdiz: Es locura cazar una perdiz solitaria en los montes, cuando las hay en abundancia en el campo.
24. Aquí está la doctrina esencial del Padrenuestro y de todo el Sermón de la Montaña. Dios nos perdona según perdonamos nosotros, y entonces nos centuplica su misericordia (Mateo 6, 14; 18, 23 ss.; Lucas 6, 38). Esto explica por qué Dios llama a David un varón según su corazón (Hechos de los Apóstoles 13, 22) y no deja de colmarlo de bendiciones.
![]()
1 SAMUEL 27
1. Como último refugio le queda a David solamente la tierra enemiga. Aleccionado por la experiencia, ya no puede dar crédito a las promesas del que tantas veces ha quebrantado su palabra. Seguramente habrá advertido que la segunda reconciliación con Saúl era tan falaz como la primera.
4. Saúl pareció haber ganado la guerra contra David, quien se había alejado definitivamente pasándose a los filisteos. Sin embargo, quedaba la profecía de Samuel, sobre la ruina de la casa de Saúl, y la posibilidad de la vuelta de David, la cual se realizaría muy pronto.
6. Siceleg, situada a 20 kilómetros al sudeste de Gaza. Cf. Josué 15, 3
7. Un año y cuatro meses. La Vulgata dice: cuatro meses.
8 ss. Sobre la orden de Dios de extirpar a los amalecitas, véase 15, 2 s. David realiza aquí esa destrucción que Saúl no cumplió. “Los otros dos pueblos eran descendientes de los cananeos, y esto nos da un fundamento sólido para justificar la guerra de David. Los cananeos estaban anatematizados y se los podía perseguir en cualquier lugar” (Fillion). Cf. Josué 11, 15. Son los pasajes en que la Biblia pone a prueba nuestra fe y nuestro amor, para robustecerlos (Santiago 1, 12; I Pedro 1, 7; Salmo 16, 3), a fin de que nunca pensemos mal de Él. En pensar bien de Dios está toda la sabiduría (Sabiduría 1, 1). En dirección de Sur y hasta Egipto. Sur es nombre de aquel desierto. Otros traducen: desde Télam en dirección a Sur, etc.
10. Négueb, región meridional de Judá.
12. Esta vez Aquís, no conociendo el verdadero sentido de las palabras de David, se muestra más satisfecho que de la primera visita (21, 10 ss.). Veía en él un aliado contra Saúl, porque creía que David hacia la guerra contra los israelitas, y por otra parte le inspiraba respeto la valentía de David; y sobre todo le estimaba porque protegía las fronteras contra molestos enemigos y posibles invasores.
![]()
1 SAMUEL 28
1. Sobre la muerte de Samuel, véase 25, 1; sobre los adivinos, Levítico 19, 31; 20, 6; Deuteronomio 18, 11.
4. Sunem, hoy, día Solem, situada a 14 kilómetros al sudoeste de Nazaret, célebre como patria de Abisag (III Reyes 1, 3), por el profeta Elíseo (IV Reyes 4, 8 ss.) y por la Sulamita del Cantar de los Cantares (6, 12; 7, 1). En las cercanías de Sunem se hallan los montes de Gelboé, que David hizo famosos por su cántico (II Reyes 1, 21).
7. Endor, hoy día Endur, se halla más al Norte. El que había perseguido la magia (versículo 3) es el primero en recurrir a ella. Pitónico, de Apolo Pitio, dios pagano, que daba oráculos en Delfos. Ricciotti (Historia de Israel, número 364) pinta la situación psicológica de Saúl con estas palabras: “En la fiebre mental que le poseía, habiendo intentado inútilmente obtener un oráculo de Yahvé, pensó en su gran enemigo, ahora ya muerto, cuyas palabras se le habían adentrado en el alma, y hubiera querido, por una atracción morbosa, volver a oír de él aquellas mismas palabras.”
9. La pitonisa dice con razón que su vida está en peligro, por lo que se ha visto en versículo 3. Se trata aquí de la nigromancía, superstición frecuente en oriente. La pitonisa pretende llamar a las almas de los muertos para saber de ellos cosas ocultas y venideras.
14. Saúl no ve a Samuel. Son muy distintas entre sí las explicaciones de los expositores, opinando unos que la mujer, mediante embustes espiritistas, engañó al rey; otros, que Samuel se apareció en forma humana, como p. e. Elías y Moisés en la transfiguración de Jesucristo, pero no por obra de la pitonisa sino por orden de Dios. Los versículos 12 y 15 ss. no parecen dejar lugar a duda sobre la verdad de la aparición. Samuel revela cosas realmente proféticas, que la mujer no podía saber, y pronuncia siete veces el santo Nombre de Yahvé (Dios), cosa que no es propia de los demonios. Por eso hay que descartar la opinión de que fuese el diablo, que hablaba en nombre de Samuel.
19. Estaréis conmigo: moriréis.
![]()
1 SAMUEL 29
1. Afee: en la llanura de Esdrelón (Jesreel) que se extiende entre Samaría y Galilea.
2. David estaba encargado de la guardia personal de Aquís (28, 2), lo cual es un elocuente testimonio de la confianza que el rey ponía en él. Sin embargo, David nunca se comprometió a luchar contra Israel.
5. Cf. 18, 7; 21, 11.
6. El príncipe filisteo juró por Yahvé, no porque hubiese dejado de ser pagano, sino para estar seguro de la confianza de David.
10. La desconfianza de los príncipes filisteos libra a David de la alternativa de luchar contra Saúl y Jonatán, o ser fiel a su bienhechor. Es otro favor que Dios le hace, como el que notamos en 25, 22.
![]()
1 SAMUEL 30
1. Los amalecitas habían aprovechado la ausencia de David para invadir su pequeño reino, pero también en este difícil trance su ilimitada confianza en el “Dios de su auxilio” fue recompensada.
7. Cf. 22, 15. David busca su consuelo únicamente en el Señor, quien le había libertado de todas las angustias. Esto comprueban los salmos que compuso en las situaciones más peligrosas de su vida. El efod contenía los “Urim y Tummim”, que servían al Sumo Sacerdote para consultar al Señor. Cf. 14, 19 s. y nota; 20, 6; Éxodo 28, 27 ss.
14. Cereteos: nombre de los filisteos por ser oriundos de Creta. Véase Amós 9, 7; Jeremías 47, 4; Deuteronomio 2, 23.
16. David recoge aquí el premio por la misericordia que tuvo con aquel infeliz (versículo 11).
21. Cf. versículo 10. Les había mandado descansar y él no descansa. Así hizo Jesús en Marcos 6, 31-34; Juan 4. 6.
25. La costumbre de repartir el botín entre los combatientes y los que guardaban el bagaje, se encuentra ya en Números 31, 27. David la inculca de nuevo.
26 ss. Así el generoso héroe retribuyó con creces a cuantos le habían socorrido. Las ciudades mencionadas estaban todas en la parte sur de Judea, o sea, en el Négueb. Betul (versículo 27): lección preferible a Betel. Arara (versículo 28): así ha de leerse en vez de Aroer.
![]()
1 SAMUEL 31
4. El suicidio de Saúl no carece de motivos religiosos, relacionados con el carácter sagrado de su persona. Viéndose el rey ante la perspectiva de ser capturado y escarnecido por los “incircuncisos”, se dirige a su escudero pidiéndole que le matara; y tan sólo después de fracasar este intento se arroja sobre su espada. Los acontecimientos que siguieron demuestran lo acertada que fue la previsión del rey (versículo 8-10). Cf. un caso semejante en II Macabeos 14, 41 ss.
11. La ciudad de Jabés fue la primera que Saúl había librado de los enemigos (capítulo 11). Por lo tanto era un acto de gratitud el que los hombres de Jabés quitaran los cadáveres del muro para darles sepultura. La cremación se explica por el miedo de que los filisteos viniesen de nuevo para deshonrar al rey y a sus hijos.
13. La muerte de Saúl es el lógico final de una vida desenfrenada. Moderado y noble en un principio, mientras fue pequeño a sus propios ojos, se convierte pronto en un soberbio tirano que se aleja cada vez más de Dios, de tal manera que el Espíritu del Señor se retira de él. dando libre paso al espíritu maligno que le arruina (cf. II Reyes 7, 15). Su vida, y más aún su muerte, son una terrible lección para quienes confían solamente en su propia fuerza: “¡Qué contraste tan fundamental entre Saúl y David! Aquél se deja arrastrar por su orgullo y sus pasiones; éste exclama humildemente «En Ti, Señor, confía mi alma»” (Salmo 56, 2).